Miro a Matías, esta ebrio, al borde del colapso. Eso no lo detiene, ya tiene los ojos puestos en su presa, una gringa estúpida y borracha, rubia, ojos azules. El prototipo de barbie, de puta barata como tan elocuentemente lo expreso mi amigo.
New Orleans llora, llora por los caídos al vaso de plástico gigante que sostengo con mi mano derecha, llora por los quemados terminales por mi cigarro de mi mano izquierda y mientras la lluvia sigue cayendo la gente te vuelve muchedumbre y temo perderme, perder a mi amigo entre la muchedumbre hambrienta. “Es la volá que estái nomás” me digo, han pasado 3 noches desde que llegamos, 3 lunas y sus soles, y yo aun no duermo. 3 días sin dormir, dios solo sabe el efecto de ese polvo blanco en el cuerpo, pero las líneas se han alargado y hecho mas frecuentes, mi cuerpo reacciona lento, mas lento que yo, mi alma se escapa en cada movimiento.
Matías resiste, y es que si hay alguien que puede resistir los embates del whisky, del vodka y la coca es él. Yo soy mas débil, nunca tanto como para caer, pero lo suficiente como para morir mentalmente, ¿es martes?¿miércoles?. Quien sabe, los días pasan como personas por la calle.
El aire está húmedo, pesado, me cuesta respirar y sudo demasiado, rezo por una lluvia tropical, pero nunca llega, abro los ojos. Miro mi reloj, 3 horas de sueño, con eso basta. Me levanto y no reconozco la pieza del hostal por un minuto, pero no importa, eventualmente tiene sentido, Matías no está. Busco mi celular, lo llamo sabiendo que no contestara, y así ocurre, me pregunto en los brazos de quien estará, y descubro que no importa, tengo las llaves del auto, debe volver. Me río, me río genuinamente por primera vez desde que llegue, y que la visión de verlo corriendo a medio vestir tras el auto en marcha me inunda el cerebro.
Las Blancas Nieves de New Orleans
Publicado en 1 el Agosto 10, 2009 por waldoyciaBienvenidos al Circo
Publicado en Hobbies, Ideas Vagas el Junio 2, 2009 por waldoyciaMi nombre es Anastasia, voy en 4° medio en el colegio Cumbres, voy a misa todos los Domingos a las 12 pero hace 3 años que no me confieso, es que creo que no he cometido ningún pecado. En este blog voy a demostrar que una vida de lujos, una vida de excesos, no es una mala vida, todo lo contrario, es la vida que todos quisieran tener y nadie se atreve a decir. Yo soy la afortunada.
Mi primer recuerdo de mi vida no es en la infancia, ni antes de eso, todo lo contrario, yo empiezo a vivir a los 14 años, cuando por primera vez me puse un rogué rojo Mac, un vestido negro Ona, y pude ir a mi primer carrete, fue la primera vez que me puse un cigarro en los labios, y así comenzó mi relación mas duradera, mi affaire con la nicotina, cuando saque ese tubo nicotínico y vi el borde pintado con la pintura de mis labios, cuando vi la mirada en los ojos de mis compañeros, viéndome como un objeto de deseo, me di cuenta del poder que podía ejercer sobre ellos, sobre los hombres, la envidia que generaba sobre las mujeres, podía verlas darse vuelta y secretearse a mis espaldas. Y ahí comprendí, Dios no me quería en su lado, tranquila y beata, no, me quiere disfrutando la vida, en cada cara, en cada cuerpo.
Hay solo dos tipos de hombres en el mundo, los que pueden seguirme el paso, y los que me tienen miedo, estos últimos son desechables, son los que no salen, que se quedan en sus casitas rezando con sus mamitas. Los primeros son los que me gustan, son los que me compran interminables copetes, los que saben dar besos en el cuello, los que me presumen frente a sus amigos sin saber que ya me acosté con ellos antes, los que creen que son mis dueños, sin saber que no son mas que leones domados en mi circo personal, y es que el mundo es mi circo, las fiestas son mis fiestas, mi espectáculo personal. Cuando entro a una fiesta una ráfaga de adrenalina se dispara por mi cuerpo, lo primero que hago es ir a la barra y comprarme un vodka, que es el trago de una señorita respetable, y luego voy al centro exacto de la pista con mis amigas, pero siempre bailo sola, los hombres le tienen miedo a mas de una mina bailando, creen que tenemos que bailar juntas toda la noche, luego miro a mi alrededor y empiezo la cacería, busco al mino que mas me guste y fijo la mirada en él hasta que me mire, con un simple gesto de ojos hago que se acerque y luego bajo la mirada hasta que me saque a bailar, si no lo hace busco otro, y así, pero casi siempre caen a la primera ya que un hombre es un ser simple, se mueve en impulsos básicos, y el principal es el sexo, y como yo puedo darles eso, me buscan.
Las cortinas de humo me cubren, me rodean, y de a poco formo un circulo de hombres alrededor mío, usando siempre la misma técnica de un simple mirada, bailo un poco con cada uno, les doy una muestra de lo que podrían tener, y a cambio ellos me compran tragos, me dan cigarros y me prometen noches eternas de diversión y placer, nunca es verdad, pero no me importa, mientras el alcohol siga fluyendo y la música fuerte nada me importa.
Cuando la música baja de volumen y la fiesta acaba, tengo ya elegido a alguien con quien irme, es el que promete el mejor after, o el mejor final de la noche en la cama, siempre alguien un poco mayor, siempre universitarios que vivan solos, no soporto a los pernos que viven con sus padres, a menos que sean de casa grandes, mas arriba de donde estamos, en ese caso es distinto, en ese caso me voy con ellos, mis amigas nunca me ven desaparecer, y ya no les importa, en lo personal solo las uso para las apariencias, les digo a mis padres que me voy a quedar a dormir en una de sus casas, y así me evito explicaciones al día siguiente.